Frau trägt mit den Fingerspitzen einen Streifen Sonnenschutz auf ihre Wange auf

5 consejos para protegerte del sol: así proteges tu piel correctamente

La protección solar solo protege tu piel de las quemaduras solares y del envejecimiento cutáneo si cubre los rayos UVA y UVB, se aplica generosamente y se reaplica regularmente.

La mayoría de los errores no se producen al comprar, sino al aplicar. En este caso, vale la pena ser cuidadoso: la radiación UV es cancerígena y, según un estudio de revisión, alrededor del 80 por ciento del envejecimiento cutáneo del rostro se debe a ella. Con estos cinco consejos, tu protección solar cumplirá lo que promete el factor de protección solar.

1. ¿Tu crema solar también protege contra los rayos UVA?

Por qué: El factor de protección solar (FPS) solo indica qué tan bien protege un producto contra las quemaduras solares, y estas son provocadas principalmente por la radiación UVB. La radiación UVA apenas causa enrojecimiento, por lo que no la notas. Sin embargo, es una causa de envejecimiento cutáneo prematuro y llega a la Tierra en gran medida sin obstáculos. Por eso, un FPS alto por sí solo no dice nada sobre qué tan bien protege un producto contra los UVA.

Lo que puedes hacer: Fíjate en el envase en la protección UVA, ya que está especialmente señalizada. En la UE, se espera que alcance al menos un tercio del FPS indicado. Nuestro artículo ¿Cómo envejece la piel? explica qué le hace la luz UV a la piel.

Nuestra recomendación: Dynamic Skin Recovery SPF 50 es un cuidado de día con protección de amplio espectro contra los rayos UVA y UVB. Los péptidos ayudan al mismo tiempo a la elasticidad y firmeza de la piel. Apto para pieles normales, secas y mixtas.

2. La mejor protección solar es la que te gusta usar todos los días

Por qué: Ya sean filtros químicos o minerales, ambos protegen de manera confiable si el producto cubre los rayos UVA y UVB, y solo hacen efecto si lo aplicas a diario.

Lo que puedes hacer: Lee aquí Qué tipo de filtro se adapta a ti.

Nuestra recomendación: Si buscas una protección puramente mineral, Invisible Physical Defense SPF30 con óxido de zinc sin nanopartículas es la opción adecuada, incluso para pieles sensibles.

3. Un bronceado no es una protección solar

Por qué: La piel se broncea porque reacciona a los daños UV ya existentes: produce más pigmento y engrosa la capa córnea. Esta autoprotección es escasa. En un estudio, la piel bronceada solo ofreció un factor de protección de aproximadamente 2 contra las quemaduras solares, lejos del FPS 30. Además, se acumularon daños en el material genético de las células de la piel, incluso cuando la piel no se puso roja.

Lo que puedes hacer: Evita el bronceado previo, incluso en la cabina solar, y protege la piel bronceada con la misma constancia que la piel clara. Daños en el ADN y NAD⁺: Los impulsores invisibles del envejecimiento cutáneo explica cómo la radiación UV ataca el material genético.

Nuestra recomendación: Si lo que deseas del bronceado es sobre todo un cutis fresco, BioLumin-C Heat Aging Protector SPF 50 combina una alta protección solar con vitamina C, que unifica el tono de la piel y aporta luminosidad. Su complejo ThermaRadiance protege además visiblemente contra las consecuencias del envejecimiento por calor.

4. ¿A partir de cuándo necesitas protección solar?

Por qué: La Organización Mundial de la Salud recomienda protección solar a partir de un índice UV de 3. Una nubosidad ligera apenas retiene la radiación e incluso puede intensificarla; solo una capa de nubes cerrada y gruesa filtra hasta el 90 por ciento. El cristal de las ventanas bloquea en gran medida los UVB, pero los UVA lo atraviesan parcialmente según el tipo de cristal.

Como los daños por la luz se acumulan a lo largo de los años, la regularidad vale la pena. En un estudio con 903 adultos, la piel de quienes aplicaron protección solar a diario durante cuatro años y medio no mostró un aumento medible del envejecimiento cutáneo. En comparación con el grupo que solo se aplicaba crema según su propio criterio, su piel envejeció un 24 por ciento menos. Lo que más ayuda contra las arrugas lo puedes leer en Arrugas: Cómo se forman y qué ayuda contra ellas.

Lo que puedes hacer: Haz de la protección solar un paso fijo de tu rutina matutina, independientemente del clima. Muchas aplicaciones meteorológicas y la Oficina Federal de Protección contra la Radiación muestran el índice UV actual. En las montañas, en la nieve, junto al agua y en regiones muy soleadas, la Oficina Federal recomienda un FPS muy alto de 50+. Cuidado de la piel, paso a paso muestra dónde debe ir la protección solar en tu rutina.

Nuestra recomendación: Para todos los días es ideal Prisma Protect SPF30, que combina cuidado hidratante, protección solar y prebase en uno solo. Si tienes tendencia a las manchas pigmentarias, PowerBright Moisturizer SPF50 atenúa visiblemente las manchas existentes y previene nuevas.

5. ¿Cuánta crema solar necesitas realmente?

Por qué: El FPS se determina con 2 miligramos por centímetro cuadrado de piel. En el día a día, la mayoría solo aplica entre una quinta y la mitad de esa cantidad. Entonces, la protección disminuye desproporcionadamente: según la Comisión Europea, aplicar la mitad de la cantidad puede reducir el efecto protector en dos tercios.

Lo que puedes hacer:

  • Aplicar generosamente y en dos capas: En un estudio, las personas que aplicaron su protección solar dos veces seguidas alcanzaron casi la cantidad del ensayo de laboratorio.
  • No dejar ninguna zona: Los párpados son especialmente olvidados. Recuerda también las orejas, el cuello y la línea del cabello.
  • Aplicar con antelación: Aplica la protección solar antes de salir al sol. En el envase se indica con cuánta antelación.
  • Reaplicar regularmente: Al menos cada dos horas cuando estés al aire libre bajo el sol, así como después de bañarte y secarte. Reaplicar mantiene la protección, pero no la prolonga.
  • No olvidar el cuerpo: Para un adulto se necesitan alrededor de cuatro cucharadas de postre apiladas.

Nuestra recomendación: Para reaplicar fuera de casa es ideal el Golden Hour Hydrating SPF 30 Stick. Está hecho para llevar y se puede aplicar incluso sobre el maquillaje.

Protección solar para el rostro: adecuada para tu tipo de piel

  • Piel normal, seca y mixta: Dynamic Skin Recovery SPF 50
  • Piel sensible: Invisible Physical Defense SPF30
  • Piel grasa con tendencia a las imperfecciones: Clearing Defense SPF30 con acabado mate
  • Piel apagada y seca: BioLumin-C Heat Aging Protector SPF 50
  • Manchas pigmentarias: PowerBright Moisturizer SPF50
  • Piel madura, como base de maquillaje: SkinPerfect Primer SPF30 con protección solar mineral

Encontrarás todos los productos en Cuidado facial con FPS. Nuestro análisis de piel gratuito Face Mapping te muestra qué cuidado necesita tu piel en este momento. Y lo que tu piel necesita en verano además de protección solar lo puedes leer en Cuidado de la piel en verano: Más que solo protección solar.

Preguntas frecuentes

Wie viel Sonnencreme brauche ich fürs Gesicht?

Mehr, als die meisten denken. Der Lichtschutzfaktor gilt für 2 Milligramm pro Quadratzentimeter Haut, im Alltag wird oft nur ein Fünftel bis die Hälfte davon aufgetragen. Am einfachsten erreichst Du die nötige Menge, wenn Du zwei Schichten nacheinander aufträgst. Vergiss Augenlider, Ohren und Hals nicht.

Wann trage ich Sonnenschutz auf, vor oder nach der Tagespflege?

Sonnenschutz ist morgens der letzte Pflegeschritt vor dem Make-up. Ist er zugleich Deine Tagespflege, trägst Du ihn direkt nach Reinigung und Toner auf. Bevor Du in die Sonne gehst, braucht er je nach Produkt einige Minuten bis eine halbe Stunde. Die genaue Angabe steht auf der Verpackung.

LSF 30 oder LSF 50: Welcher Lichtschutzfaktor ist der richtige?

Das Bundesamt für Strahlenschutz empfiehlt mindestens LSF 30, in den Bergen, im Schnee, am Wasser und in sonnenreichen Regionen LSF 50+. Weil im Alltag meist zu wenig aufgetragen wird und der Schutz dann stark sinkt, gibt Dir ein höherer Faktor mehr Reserve. Großzügig auftragen und nachlegen musst Du bei beiden.

Reicht eine Tagescreme oder ein Make-up mit LSF als Sonnenschutz?

Oft nicht. In einer Studie mit 84 Personen blieb mit einer Feuchtigkeitscreme mit LSF 30 mehr Gesichtsfläche ungeschützt als mit Sonnencreme, vor allem an den Augenlidern. Auch bei Make-up gilt der Lichtschutzfaktor nur für 2 Milligramm pro Quadratzentimeter. Sicherer ist ein eigener Sonnenschutz als letzter Pflegeschritt, Make-up kommt darüber.

Ist es gesund, jeden Tag Sonnencreme zu tragen?

Ja, für Deine Haut zahlt es sich aus. In einer Studie mit 903 Erwachsenen zeigte die Haut derjenigen, die viereinhalb Jahre lang täglich Sonnenschutz auftrugen, keine messbare Zunahme der Hautalterung. In der EU dürfen Sonnenschutzmittel nur UV-Filter enthalten, die nach der Kosmetikverordnung zugelassen sind.

Bekomme ich trotz Sonnencreme genug Vitamin D?

Sonnenschutz steht dem nach heutigem Wissen kaum im Weg. Im Labor bremst er die Vitamin-D-Bildung zwar, in Alltagsstudien hatten Menschen, die Sonnencreme verwenden, aber meist nicht weniger Vitamin D. Ob Dein Spiegel ausreicht, klärt nur eine Blutuntersuchung bei Deiner Ärztin oder Deinem Arzt.

Brauche ich im Auto oder hinter dem Fenster Sonnenschutz?

Oft ja. Fensterglas hält UVB-Strahlung weitgehend ab, UVA-Strahlung lässt es je nach Glasart aber teilweise durch. Verbundglas, aus dem Windschutzscheiben bestehen, schützt besser vor UVA als das Einscheiben-Sicherheitsglas vieler Seitenscheiben. Sitzt Du viel am Fenster oder fährst lange Auto, lohnt sich Sonnenschutz auch drinnen, denn UVA-Strahlung lässt die Haut vorzeitig altern.

Verlängert Nachcremen die Schutzzeit?

Nein. Nachcremen erhält die Schutzwirkung, etwa nach dem Baden und Abtrocknen, verlängert die Zeit in der Sonne aber nicht. Das Bundesamt für Strahlenschutz rät außerdem, die rechnerische Schutzzeit eines Sonnenschutzmittels höchstens zu 60 Prozent auszuschöpfen. Danach schützen nur noch Schatten und Kleidung.

Fuentes

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